Hijos de Dios, viene el tiempo de estío y ahora os relajáis
aún más de lo que estáis el resto del año. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.
No solo dejáis los compromisos espirituales que a lo largo
del año tenéis, sino que muchos de vosotros no vais ni siquiera a Misa los
domingos. ¿Qué os parece si os hicieran eso en el pago de las nóminas? ¿Os
gustaría que no la cobraseis por ser tiempo de vacaciones? El culto a Dios debe
ser continuado y estable. No puede estar condicionado a los cambios de estaciones,
de ánimos, ni a las pruebas que os sobrevengan. Debe ser fijo, y tanto si os
mueve el sentimiento como si no, el culto a Dios debe ser firme y sólido.

