Inspirado
por el Espíritu Santo al hermano Job en el Cenáculo de Oración por la
Salvación de las almas “Jesucristo Rey de todas las Naciones”
(En las cuentas del Padre Nuestro; decir:)
Padre nuestro que estas en el Cielo que; santifiquemos Tu nombre como lo hizo Tu Hijo Jesús en la tierra,
reine Tu Hijo en cada corazón de sus criaturas en instaure Su reino en la nueva tierra y cielos nuevos
para que se haga Tu voluntad a plenitud con todos Tus hijos y seamos uno solo en Ti.
Que el Pan de Vida eterna no nos falte nunca;
Que no dejen de resonarte las palabras de Tu Hijo Jesús en la cruz; ¡Padre perdónales porque no saben lo que hacen!
Que
el protector de Tu Santa Iglesia en la tierra y los Cielos San Miguel
Arcángel arroje al tentador con Tu Divino Poder al abismo y que;
Tu
Hija; Nuestra Madre Santísima la siempre Virgen María a quien le diste
el poder y el encargo de pisar la cabeza de la Serpiente con Su
“Calcañar” nos cubra con Su preciado Manto para protegernos del mal. Amén
(En las cuentas chicas o sea las del Ave María; decir:)
V.: Tanto amó Dios al hombre que envió a Su Único Hijo para salvarnos del pecado.
R.: Y El Hijo decidió quedarse en la Santa Eucaristía hasta el Fin del Mundo.
(10 veces; en total 5 decenas)
Misterios: (En cada Cta grande 1 mistero)
1er. Misterio: El Padre atiende la oración de Su Hijo y Nuestro Señor Jesucristo; en el huerto.
Meditación:
El Hijo padece indeciblemente al cargar con todos nuestros pecados
desde Adán y Eva hasta la última alma del final de los tiempos. El Padre
le muestra sintiendo el dolor del Hijo; todas las almas que esperaron
en Él y las que creerán en Él para salvarse. El Hijo reafirma Su FIAT
(Hágase) de beber el Cáliz de Su Pasión por cada alma que conoce desde
antes que se formaran en los vientres de sus madres. El Hijo se siente
reconfortado; puede ver a los sacrílegos de la Santa Eucaristía; empero
también ve a los “Adoradores Eucarísticos” que se refrescan en Él.
2do. Misterio: El Padre siente en El Hijo la flagelación despiadada y ensañada del enemigo y del hombre pervertido por el pecado.
Meditación: Atado Nuestro Señor Jesucristo a la columna; recibe los
azotes con instrumentos que descarnan; Él ya vio Su Pasión en el
huerto; ya vio las traiciones, indiferencias, tibiezas de corazón y
sacrilegios hasta el fin de los tiempos. No se queja, no grita; mas Él
dolor es brutal y estremecedor. Cual Cordero se somete a lo que
significará la salvación de muchos y la indiferencia de otros; pues los
seguimos flagelando.
3er. Misterio: El Padre siente en El Hijo la corona de espinas rasgar sus sienes.
Meditación:
La corona rasga toda piel y tejido que circunda la cabeza de Nuestro
Señor Jesucristo. Más tarde la dureza de la cruz incrustará más en Su
cabeza las espinas más grandes que jamás hubieron. Hoy lo seguimos
coronando con las espinas de nuestros pecados.
4to. Misterio: El Padre siente en El Hijo el peso de la cruz que contiene todo el peso de nuestros pecados.
Meditación:
El Hijo carga el peso de los pecados de todas las generaciones desde el
pecado original hasta el último pecado del final de los tiempos.
Cuántas aberraciones, cuánta ignominia, cuánta vergüenza de tantos
pecados que hizo Suyos sin haber participado nunca de ni uno sólo de
ellos. Y nos cuesta negarnos a nosotros mismos y cargar nuestra propia
cruz para seguirle.
5to. Misterio: El Padre siente en El Hijo cada clavo taladrando las carnes de Sus pies y manos.
Meditación:
El Hijo cumple Su entrega total y obediencia al Padre; Su amor al Padre
y a todas sus criaturas venció en la cruz y; vence luego a la muerte
con Su Resurrección triunfante.
El
Padre lo ama como a nadie y; en Él y por Él nos ha legitimizado como
hijos Suyos, por amor. Su dolorosa Pasión y Su Cruz nos ha elevado a la
dignidad de hijos de Dios.
Al final de todo el Rosario decir:
¡Este es Mi Hijo muy Amado; Mi predilecto!
El
Padre Lo ama; El Padre nos ama. Cuánto nos consuela Padre saber que Tú
nos amas. Gracias Padre por Tu proyecto de Salvación; Tu FIAT, Gracias
Señor Jesús por Tu aceptación y obediencia al Padre; Tu FIAT, Gracias
Espíritu Santo Paráclito; Señor y dador de vida, Gracias Madre Santísima
por Tu FIAT y Tu intercesión incesante. Amén.
Rezar después: Un Credo Niceno-Constantinopolitano, un Padre Nuestro, Un Ave María y un Gloria.
Credo de Niceno- Constantinopolitano
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible e invisible.
Creo en un Solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho.
El cual por nosotros los hombres, bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de maría la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible e invisible.
Creo en un Solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho.
El cual por nosotros los hombres, bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de maría la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.-
RECOMENDACIONES:
Rezarlo en todo el mundo por Semana Santa como reparación.
WWW.MILICIADEGUADALUPE.ORG
WWW.EJERCITOMARIANO.COM

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